Glosario Clínica Albareda

Artrosis

La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones. Te lo contamos todo sobre ella.

¿Qué es?

La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones, caracterizada por la degradación progresiva del cartílago que recubre los huesos, provocando dolor, rigidez y limitación en el movimiento.

Para entenderlo, imagina que tus articulaciones son como puertas corredizas, y el cartílago es la grasa que permite que se deslicen suavemente. Cuando esa grasa se desgasta, las puertas se atascan y chirrían, dificultando su funcionamiento y causando malestar.

Datos clave

  • Principal causa de discapacidad articular en España; afecta principalmente a personas mayores de 50 años.
  • Perder peso alivia hasta un 50% de los síntomas, al reducir la presión sobre las articulaciones.
  • Ejercicio y fisioterapia, esenciales para mejorar la calidad de vida y retrasar el progreso de la enfermedad.
  • Tratamientos regenerativos en Barcelona Clínica Albareda ofrece terapias de última generación para pacientes con artrosis.

Síntomas

Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva y afectan principalmente a:

  • Dolor articular que empeora con la actividad y mejora con el reposo.
  • Rigidez al despertar o tras periodos de inactividad, normalmente inferior a 30 minutos.
  • Chasquidos o crepitaciones al mover la articulación.
  • Limitación para realizar movimientos habituales y pérdida de fuerza muscular asociada.

Signos clave y criterios para acudir al especialista

  • Dolor persistente que dificulta actividades diarias.
  • Rigidez matutina prolongada o agravamiento progresivo del síntoma.
  • Deformidades visibles u osteofitos palpables.
  • Falta de mejora con tratamientos básicos o ejercicios de fisioterapia.

Causas

La artrosis puede afectar a cualquier persona, pero existen factores que aumentan su riesgo:

Factores no controlables

  • Edad: es más frecuente a partir de los 50 años.
  • Sexo femenino: las mujeres tienen mayor predisposición.
  • Genética: antecedentes familiares de artrosis.
  • Factores anatómicos: malformaciones o lesiones previas.

Factores controlables

  • Sobrepeso y obesidad, que aumentan la carga sobre las articulaciones, especialmente rodillas y caderas.
  • Traumatismos o microtraumatismos repetidos por actividades laborales o deportivas.
  • Sedentarismo y falta de ejercicio, que debilita la musculatura estabilizadora.
  • Factores metabólicos, como diabetes o alteraciones hormonales, que pueden influir en la salud articular.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artrosis es principalmente clínico, complementado con pruebas de imagen y análisis para descartar otras enfermedades. Este diagnóstico lo suele hacer un reumatólogo.

  • Historia clínica y exploración física centrada en la articulación afectada, valorando dolor, movilidad y signos inflamatorios.
  • Radiografías en proyecciones específicas para detectar estrechamiento del espacio articular, osteofitos y esclerosis ósea subcondral.
  • Resonancia magnética, en casos complejos, para valorar el cartílago y tejidos blandos.
  • Análisis de laboratorio para excluir artritis inflamatorias o infecciones si hay sospecha (no suele ser necesario en la artrosis típica).

Tratamiento

El objetivo principal del tratamiento es controlar el dolor, mejorar la movilidad y calidad de vida, y retrasar la progresión del daño articular. La elección depende del grado de afectación, características del paciente y su respuesta a las terapias.

Analgésicos y antiinflamatorios

Son fármacos para aliviar el dolor y disminuir la inflamación. El paracetamol es recomendado como primera opción en dolor leve a moderado, y los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) se emplean para síntomas más intensos. Ejemplos comunes incluyen ibuprofeno y naproxeno por vía oral, o diclofenaco tópico.

La evidencia clínica sustenta su uso para mejorar síntomas, aunque es importante limitar su uso prolongado debido a sus posibles efectos secundarios como irritación gástrica o riesgos cardiovasculares. El tratamiento suele reajustarse regularmente según la evolución.

Fisioterapia y ejercicio

El ejercicio terapéutico fortalece los músculos que rodean la articulación, mejora la movilidad y reduce la rigidez. Se recomienda combinar ejercicios aeróbicos de bajo impacto, como caminar o nadar, con fortalecimiento muscular específico, especialmente para la rodilla y cadera.

Las guías clínicas españolas respaldan esta intervención como piedra angular del tratamiento no farmacológico, recomendando continuidad y supervisión profesional para evitar sobrecargas y lesiones.

Infiltraciones articulares

Las infiltraciones son inyecciones en la articulación para aliviar el dolor en fases moderadas a avanzadas. Pueden ser de corticoides para reducir inflamación rápida o de ácido hialurónico para mejorar la lubricación articular a medio plazo.

Se emplean cuando los síntomas no mejoran con tratamiento oral y rehabilitación, o cuando el dolor limita la función diaria de forma significativa. Deben realizarse con criterio médico, restringiendo su repetición por posibles efectos adversos locales.

Tratamientos regenerativos

En centros especializados como la Clínica Albareda de Barcelona, se ofrecen terapias avanzadas basadas en medicina regenerativa, como infiltraciones con plasma rico en plaquetas (PRP) o la terapia regenerativa con células madre. Estas buscan estimular la reparación del cartílago y reducir la inflamación.

Aunque aún en fase de evolución investigativa, la evidencia observacional muestra mejoría en dolor y función en más del 70% de los casos tratados, con pocos efectos adversos cuando se aplican correctamente.

La combinación de terapias convencionales y regenerativas permite adaptar el tratamiento a las necesidades y evolución individuales, facilitando la transición entre diferentes fases de la enfermedad y mejorando la experiencia del paciente.

Pronóstico

La artrosis es una enfermedad crónica, pero con un manejo adecuado el pronóstico es bueno en la mayoría de los casos. La combinación de ejercicio, control de peso y tratamiento farmacológico permite reducir significativamente el dolor y mantener la funcionalidad.

Es fundamental la adhesión al tratamiento y la detección precoz de síntomas para evitar complicaciones como deformidades o la necesidad de intervención quirúrgica avanzada, que se reserva para casos con deterioro severo.

¿Cómo se soluciona?

Aquí puedes ver los servicios que te pueden ayudar.

Reumatólogo

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Tratamiento para la artrosis en Barcelona

En Clínica Albareda, en Barcelona, la artrosis se valora en consulta de reumatología: el reumatólogo es el experto en diagnosticar enfermedades como la artritis, el lupus, la artrosis o la fibromialgia. Partimos de una valoración inicial y un diagnóstico cuidadoso de la articulación afectada, y a partir de ahí definimos contigo un plan de tratamiento personalizado, con revisiones de seguimiento para ajustarlo según cómo evolucionen tus síntomas y tu movilidad.

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Quienes somos

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